¿Cómo funciona la TV en la Formula 1?


Aquí tenéis un reportaje interesante que he leído en Caranddriverthef1.com publicado por José Manuel Zapico. En él, se explica la actualidad de las televisiones nacionales y regionales respecto a las carreras y cómo funciona este mundo actualmente. Recordad, artículo copiado de Caranddriverthef1.com así que los méritos son todos de ellos 🙂

¿De quién son las carreras? ¿Quién puede retransmitirlas? ¿Qué cuestan? ¿Seguirá La Sexta? ¿Y las autonómicas? ¿Seguiremos viéndolas por la cara? A petición popular y ante la catarata de dudas que marean las redes sociales, y en ocasiones, a los que confeccionamos esta web, vamos a echar un vistazo general a cómo está todo esto en una viruta atípica, casi didáctica.

Evidentemente estará eminentemente centrada en el mercado audiovisual español, país de origen de esta web, y es por esto que hemos -de entrada- pedir disculpas a nuestros lectores latinoamericanos porque en realidad poco o nada les afecta esto a ellos, pero no nos podemos olvidar de que también nos leen. Chicos, disculpadnos esta vez…

¿De quién son las carreras? Las carreras, o más concretamente, sus derechos de retransmisión televisiva son propiedad última de Formula One Management, FOM para los amigos, empresa con la que Bernie Ecclestone lo maneja todo. Bernie tiene varios negocios dentro de FOM y el más lucrativo de todos ellos es ‘el de la tele’. Es por el que más dinero le entra en caja y conforma la montañita de billetes por la que pelean de verdad los equipos. De ahí es de donde salen los premios en metálico que se reparten a finales de temporada a las escuderías dependiendo de su clasificación en el Mundial de Constructores. Bernie tiene otros como la publicidad estática, los cánones por conceder sus carreras o el Paddock Club, pero el bocao gordo, el Whopper de billetes es éste.

Ecclestone ‘vende’ la licencia de retransmisión a canales de demarcación nacional a cambio de una buena mortaca. Si hay países donde se quiere introducir y no hay afición… por ejemplo, Ucrania, Eslovenia o Puerto Rico (son ejemplos), durante un tiempo regala estos derechos con rígidas condiciones de transmisión, para ir ‘haciendo mercado’. Con el tiempo eso suele llamar a la audiencia, con ello a los publicistas, y al final ‘el canoso’ terminará pasando la gorra a cambio de dejar ver sus carreras.

En las teles occidentales, bien establecidas, con un mercado publicitario boyante y audiencias magras, Bernie corre con sus facturas a cambio de dejarles dar las carreras. Si no se paga, no hay carreras, y si hay carreras nacionales, o mejor aún, pilotos aborígenes, er… suele ser un buen negocio.
EL CASO ESPAÑOL

En España, cuando sólo había TVE -la televisión pública nacional- las carreras eran poco menos que gratis y hasta el inicio del siglo las estuvieron dando a veces en diferido, a horas infames, y enchufaban con las carreras cuando los semáforos ya estaban encendidos, y cortaban cuando apenas caía la bandera arlequinada. Durante el periodo 2001-2002 nadie ofrecía en nuestro país las carreras, así que los habitantes de la piel de toro interesados tuvimos que negociar con bares irlandeses, canales raros del espectro satelital o seguirlas por los primeros chats de Internet (no las veíamos, sino que las leíamos, y en inglés).

En 2003 TVE se interesó por el chaval ese, el de Renault… ‘ese chico, Alfonso o no se qué’. La intermediación de Alejandro Agag y Flavio Briatore fructificó y se recuperaron para el espectro catódico; después llegó Telecinco y hasta 2008 vimos las carreras por la cadena del “Sálvame”. Al acabar este ciclo, un industrial catalán, Jaime Roures (sí, el dueño del fúmbol), apostó a través de su empresa, Mediapro, que se coló en medio de todos y ejerciendo de comisionista ofreció 40 minolles de lebros por los derechos de las carreras para España. Telecinco pagaba unos 16 y la contraoferta para retenerlos no llegó a los 20. Evidentemente, Bernie, que no tiene una ONG sino un negocio, dijo: pal catalán.

Mediapro es la empresa tenedora de estos derechos en nuestro país y a su vez se los coloca a La Sexta, canal de la que es accionista, la TPA (televisión pública asturiana), y Canal 9 (televisión autonómica valenciana). La negociación de la TV3, canal autonómico catalán es directamente con Bernivisión y en esto Mediapro no mete la cuchara.

A Mediapro se le une la crisis con la situación que les aupó empresarialmente: contaban con el apoyo de La Moncloa, y muy personalmente de José Luís Rodriguez Zapatero. Mientras el PSOE mandó en España les fue bien, pero cuando el partido socialista seleccionó a Alfredo Pérez Rubalcaba como posible sucesor y heredero de Zetapé, Mediapro cayó en desgracia puesto que se había posicionado de parte de Carme Chacón, la catalana llamada a ser ‘el recambio’ de ZP. Ahora Mediapro es defenestrada por el PSOE en servicios, apoyos, se les cierra la puerta que antes batía como con un muelle y para colmo de males, gana las elecciones el PP, partido al que los medios dependientes de la productora catalana les han dado más cera que una Semana Santa andaluza al completo.

Volviendo a las teles, la crisis dineraria-financiera y con ello publicitaria ha llevado a una situación complicada a los diversos canales españoles, a lo que podemos unir el deseo del recientemente nombrado presidente del gobierno, Mariano Rajoy, al que no le gusta ni un pelo las teles públicas autonómicas. Ya ha dicho públicamente que quiere hacer una ley que modifique su normativa legal a la hora de su gestión… para que cuesten menos. El futuro a medio y largo plazo es… oscurito. A corto plazo es de reducir, reducir y reducir gastos.

Los asturianos están muy jodidos. Álvarez Cascos les ha recortado las ayudas públicas y su futuro a corto plazo pinta feo. La TPA hace un trabajo muy respetable, en ella trabajan profesional más que correctos, pero nunca ha sido una gran corporación al estilo de TV3, TVG o Canal Sur. Nació desde una tele local que fue a más… pero no a mucho más. Por otro lado retransmitir en español unas carreras que puedes ver de gratis en un canal nacional, La Sexta, que cuenta con más medios no tiene excesivo sentido. No sería de extrañar que veamos desaparecer la F1 de la TPA en 2012, si no a TPA en su conjunto, o al menos como se la conoce hoy.

La TV3 catalana hace unas retransmisiones excelentes en su idioma. Josep Lluís Merlos es muy conocido en si tierra, no tiene favoritismos para con nadie, ofrece un buen producto, y las carreras son muy seguidas sin apenas cortes y anuncios. Pero el presidente Artur Mas ha entrado como Eduardo Manostijeras en todos los estamentos de su gobierno; plantas de hospital cerradas, impagos de facturas públicas, retrasos dinerarios e incluso problemas para abonar las nóminas de su personal hacen peligrar los servicios menos necesarios. Allí la tele pública es uno de los elementos idiomáticos clave en la creación de lo que les gusta llamar ‘la nación catalana’, y precisamente por ello su presupuesto supera los 600 minolles de lebros, tres, cuatro y cinco veces superior al del resto de teles autonómicas similares y quintuplica en personal a canales como Telecinco. El nacionalista Mas acaba de cerrar dos cadenas televisivas de las seis con que contaba… se ha cargado un tercio de su producto visible. La corporación hace un trabajo excepcional, deberíais pasar tan sólo por la web de su radio, pero es un juguete caro, muy caro. Hasta ahora había productos audiovisuales que se ofrecían porque te daban caché, audiencia o para adornar. Ahora o es rentable o no vale, y la F1 tiene muy poca publi en la tele catalana. Esto no quiere decir nada, de hecho no hay ninguna información tangible que nos lleve a pensar nada, ni bueno, ni malo, pero -y esto es una opinión muy muy personal- no hay pistas que nos hagan sentirnos optimistas.

Los valencianos. Estos arrojan más incógnitas que nadie porque hay informaciones que son un poco chocantes. El Canal 9 hace unas retransmisiones extrañas, con un locutor Juan Manuel Melero que habla en valenciano, y el bueno de Víctor Seara que le contesta en castellano… es raroraroraro. Su esquema es similar al de los catalanes, pero dentro de la FORTA, el organismo que aúna a todas las teles autonómicas, Canal 9 supone dos tercios de su deuda global. Bajo el despacho de sus responsables hay un agujero negro que traga pasta a paletadas diarias. Su deuda a día de hoy ronda los 1.700 minolles de lebros. Esto da que pensar mucho pero poco bueno. Recientemente y en una jugada sorprendente, el gobierno local se ha hecho con las riendas de Valmor, la empresa organizadora del GP de Europa, asumiendo su deuda. Si los valencianos apoyan de pleno su carrera, en buena lógica la querrían dar por su tele. No sabemos, ni sospechamos que puede salir de ahí.

Llegamos a La Sexta, la tele gorda, la que llega a todos. Mediapro, es al mismo tiempo accionista y proveedor de este canal, así que en su momento decidió comprarse a sí mismo los derechos para retransmitir las carreras en un contrato quinquenal que abarcaba desde 2009 y hasta 2013, ambos inclusive. Ocurre queeee… el grupo Planeta, con Antena 3 a la cabeza, se acaba de comprar a precio de saldo esta cadena y ha incluido todos sus canales -La Sexta 2, La Sexta 3, La Sexta HD- al catálogo de canales de la primera, donde cohabitan ya otros como Nitro, Nova o Neox. Se crean ahora dos megagrupos televisivos: el liderado por el Mediaset de Silvio Berlusconi y el de Planeta, liderado por Antena3 y propiedad de José Manuel Lara.

Telecinco se compró hace poco a Cuatro, y lo que hizo fue ‘telecinquizar’ su programación. Erró el tiro y en lugar de sumar, se restaron audiencia mutuamente. En Antena 3 han tomado nota y es muy posible que dejen La Sexta seguir haciendo lo mismo que hacían; las espectaculares audiencias recabadas gracias a la F1 mejoran los discretos números de la cadena verde mientras que si pasasen de golpe a Antena 3, mejorarían más bien poco las ya buenas audiencias de A3, pero despoblarían La Sexta que de momento, vive dignamente. El contrato hasta finales de 2013 se cumplirá, y al menos, hasta que el grupo digiera esta fusión-adquisición, creemos que la Fórmula 1 seguirá, al menos durante 2012 viéndose en el canal verde. Esto es replanteable para 2013 viendo como se comporta el conjunto.

Por otra parte Telecinco ha anunciado la creación de un canal exclusivamente deportivo y cuenta para completar su oferta. “Energy” comenzará sus emisiones el 9 de enero y como estrella del lote cuenta con los derechos de emisión de las Eurocopa de fúmbol y el MotoGP… ergo Antena3 necesita compensar esa potencia de fuego, y es por ello que seguramente quiera retener la F1 mucho tiempo, no sólo por lo que de bueno hay en ello, sino para que no vuelva a caer en manos del enemigo. ¿Podría volver la F1 a Telecinco? Sí, es posible.

La F1 aporta audiencia, brillo y mucho dinero a las cuentas de la tele que ofrezca sus retransmisiones. Cuando Telecinco daba sus carreras, en tiempos de bonanza económica, había que hacer cola y esperar meses para ver tus anuncios durante las carreras. La tele del premio (tirorirorirorinco), abonaba a Bernie unos 16 minolles en concepto de canon y se rumorea que multiplicaba por cuatro, casi cinco, su facturación publicitaria. Ahora en La Sexta no pueden cobrar las mismas cantidades, así que se ven obligados a poner más anuncios al tener que cobrarlos más baratos. Lógico, si quieres carreras de gratis, tienes que tragarte los anuncios.

El experimento de ‘Pay per View’, ‘pago por visión’ que hizo Canal Plus en al primera mitad de la década, no funcionó, la gente no veía interrupciones en sus plasmas de 42 pulgadas y podía elegir que cámara onboard seguir, pero la fórmula fracasó a nivel planetario. Llegó demasiado pronto y era caro. Las condiciones contractuales de Ecclestone prohiben expresamente el uso de faldones, sobreimpresiones, textos que vuelan o se mueven, y el número de paradas para poner anuncios de desodorante es limitado. ¿Se pueden poner más anuncios aún?… je… ¿para qué te crees que se hacen esos previos tan largos antes de las carreras? ¡Pues para meter más anuncios, colegaaaaa! Alguien tiene que pagar la fiesta, y la fiesta es cara, muy cara.

Er… hay un gasto más con el que la peña no cuenta: la producción. Bernivisión entrega las increíbles imágenes de las carreras desde antes y hasta después del jaleo, pero las carreras no vienen a casa, sino que Lobato y su gente ha de ir a sitios poco vecinos, como China, Brasil o Malasia, y eso cuesta un huevo de la cara. Cuando el bueno de Jesús Fraile iba a los circuitos, iba sólo. Completamente sólo. Sólo del todo. Cuando le veías entrevistar a un barbilampiño Alonso en sus comienzos de Renault ‘el cámara’ no era otro que José Luís Alonso, el padre de la criatura, así que de cuando en cuando Fraile y ALO se salían de plano y era porque alguien llegaba por detrás y le daba a José Luís una palmada en el hombro. De ahí a enviar un promedio de 8-10 personas que es lo que hace ahora La Sexta va un viaje. Seguir un Mundial cuesta entre 40 y 50 mil leuracos por mandíbula, sueldos aparte. Echa cuentas de lo que vale eso, especialmente si incluyes a un equipo de producción en Madrid.

La Sexta realiza una carreras excepcionales, cuenta con expilotos de F1 entre sus comentaristas, tiene varias cámaras autónomas y sus previos son impagables. Pocas teles a nivel planetario hacen una tarea así; puede que sólo la BBC, la RAI italiana y la RTL alemana… poco más. El resto lo justito. Siéntete muy afortunado si ves las carreras gracias a ellos, sobre todo por verlo de gratis; a cambio has de comerte la publi. La Sexta apostó por dar continuidad al equipo de Telecinco y acertó debido a su experiencia, pero la tele del premio se volcaba, no como la tele verde, y ponía a Alonso para desayunar, comer, merendar y cenar. Tragábamos F1 a todas horas, mientras que en Milikitovisión desaparecen las carreras una vez que los motores se apagan y no se vuelve a sacar el tema hasta que lo impone el calendario.

Otro apunte. Al acabar esta temporada, algo ha pasado en La Sexta, que han dejado de enviar a las carreras a Nira Juanco y con ella, a la pequeña porción de equipo que la atendía… recortes. Nadie de la cadena acierta a dar una respuesta, pero todo apunta a una dieta proteínica previa a la adquisición de Antena 3; un gesto con miras a los nuevos dueños para que los directivos verdes medalleasen de buenos gestores con capacidad de recortar en gastos. Incluso del perfil profesional de alguno de sus integrantes ha desaparecido la acepción “reportero F1 de La Sexta”. Da que pensar y huele no a desbandada, pero si a “aquí van a quedar el gato, las banderas y los que limpian”.

¿Lobato? Hum… Lobato es un profesional como hay pocos en España, muy pocos. Organiza un caos, sabe tela, se explica bien, anima, aporta pasión pero… pero… pero… su pasión alonsista ha dejado una enorme cantidad de chistes en el ciberespacio acerca del amor que profesa al piloto asturiano. Lobato es el primer alonsista del reino, es indudable, pero… er… hay un porqué. No hace falta ser un lince para ver que en esta misma web, cada vez que se habla de Trulli, HRT o Caterham, apenas dos, puede que tres comentarios acompañan a estas noticias. Cuando la viruta va sobre Alonso, hay cientos de comentarios, buenos o malos, pero la gente se interesa en sobremanera. Es muy sencillo: Lobato es un alonsista talibán porque a la gente le interesa Alonso y el resto no tanto. Hay quien dice que el padre putativo de los antialonsistas no es Alonso, sino Lobato. Es posible, pero Lobato tiene un producto que vender y ese es el chico de Asturias, no otro. En España no gusta el deporte; gustan los ganadores. Si gustase el deporte seguiríamos a MercedesGP, o Sauber, o el Valencia, o al Depor, las canchas de baloncesto se llenarían, cosa que raramente pasa a pesar de tener una ACB que brilla desde lejos, o el balonmano, o la petanca. ¿Que le pasó al ciclismo cuando desapareció Induráin? Que nunca fue el mismo. ¿Al balonmano cuando Urdangarín se dedicó a sus negocios? A pique de un repique. Dime el nombre de tres jugadores de un mismo equipo de fúmbol que no sea el Madrid o el Barcelona. Dime el de uno de Balonmano. Dime el nombre de un regatista, uno de los deportes que más medallas han dado al olimpismo español. Dime el nombre de dos atletas, de los del atletismo, la especialidad estrella de las Olimpiadas. ¿Que no te salen? Pos claro que no te salen, es que te dan igual. Cuando Alonso se jubile, los chismosos de la F1 seguramente pasemos a peor vida. Por eso Lobato es Alonsoniano: es su negocio y le va mejor si al de Oviedo le va mejor también. No es que nos parezca bien o mal, sino que así es como funciona.
 

 

CONCLUSIONES: seguirás viendo las carreras por la tele, con anuncios, de gratis, pero en menos sitios. ¿En HD?, bueno… es muy posible, pero ningún patrocinador lo exige, lo pide y tampoco las audiencias muestran unas cifras demoledoras… Es el futuro, pero si la cadena decidiera cortar en seco sus emisiones por ahí no perdería nada, tan sólo recortaría los gastos de transporte de su señal. Seguirá, pero más a nivel experimental que otra cosa. ¿El resto de cadenas? Pues no tenemos ni un sólo dato concreto que nos haga pensar una cosa u otra, sólo rumores, verdades susurradas por medios más o menos fiables. Er… y hay unas cuantas cosas que nos guardamos; no favorecen a nadie y preferimos esperar a que se hagan oficiales. Mejor así.

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Resultados de “¿Cómo sería tu Formula 1?”


Ya tengo los resultados de la votación que se hizo hace un tiempo en el que teníais que participar para crear tu Formula 1 a tu estilo modificando equipos, pilotos, etc.

Teneis que verlo en el siguiente enlace, ya que está en un documento Word 2007. Si tenéis algun problema para verlo apuntadlo en un comentário y lo tranformaré a PDF.

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theformulaonegp(enlace PDF recomendado)

Gracias por votar a todos y espero que votéis tambien en la parte 2 que ya os avisaré cuando la haga.